en

Homenaje a Arguedas en París

Millery Beltrán y sus mitos de colores en homenaje a autor de Los ríos profundos. Más

Millery Beltrán: homenaje a Arguedas en París
Millery Beltrán: homenaje a Arguedas en París

El pasado jueves 24 de octubre 2019, en la Casa de la América Latina en la ciudad de París, Francia, el Centro Cultural Peruano (CECUPE) organizó una noche cultural llamada “Casi todas las Artes”, en homenaje al escritor peruano José María Arguedas, conmemorando los 50 años de su fallecimiento ocurrido en 1969.  Título tomado de una de las célebres frases de Arguedas al referirse a la multiculturalidad social del Perú que es un país de “Todas las sangres”. En efecto fue el concurso de casi todas las artes, hubo, dramatización, traducción, adaptación y exposición pictográfica y sobre todo el espíritu de Arguedas.  

El evento consistió en la presentación teatral del cuento “Caytana” de  José María Arguedas por la actriz Rosa Bustamante; la escenificación de una historieta adaptada del cuento “La agonía de Rasu Ñiti” de Arguedas. La fuerza expresiva de la actriz Bustamante fue notoria porque representó varios personajes: al propio Arguedas, a mama Caytana, entre otros. Después se presentó  la adaptación del cuento “La agonía de Rasu ñiti” en forma de historieta realizada por el escritor y dramaturgo Walter Ventocilla, en versión bilingüe, cuya traducción al quechua fue hecha por el poeta Odi Gonzales.

A este homenaje se sumó la muestra pictórica llamada “Warmis” (Mujeres, en quechua) de la actriz y pintora Millery Beltrán cuyo trabajo está  inspirado en los mitos y mujeres ligados al universo literario de Arguedas. Millery Beltrán, asume el tema desde la perspectiva de mitos oníricos relacionando a la mujer andina con los conceptos narrativos del escritor nacido en Andahuaylas en 1911. En sus cuadros, los colores se expresan como una especie de abanico plástico que conjuga fuertes pinceladas y suaves trazos difuminados. Es así que desde el lienzo de la artista emergen, revalorando la presencia de la mujer andina en el mundo mítico de su relación con el universo, las metáforas de color y composición gráfica que nos aluden al “Zorro de arriba y el zorro de abajo”, al “zumbayllu” de la novela “Los ríos profundos”, o al waqra phuku, el cuerno o trompeta musical que nos lleva a la musicalidad del “Yawar Fiesta”, entre otras razones creativas sobre el lienzo. 

Pero, al margen de la relación plástica con la obra arguediana, la artista peruana tiene otras atmósferas creativas que envuelven la visión del espectador, y son la muestra de historias sumamente sugestivas, a partir de la composición plástica, de historias en donde el mundo nace a partir de la relación del universo con el lado femenino de la vida enmarcado en la cosmovisión de la existencia de los pueblos desde la perspectiva de la mujer como fuerza cultural y humana a través del tiempo. De tal manera que, como manantiales de colores que se generan a partir de formas andinas y precolombinas, se cuenta la aparición, delimitada por la presencia enunciada en el lienzo de las divinidades y su relación con la vida sobre la tierra, del fantástico mundo onírico de los sueños de los hombres y mujeres, y que a su vez provocan la erupción de la suprarrealidad plástica por encima del mundo objetivo que sirvió de pretexto temático.

La desnudez expresada en el torso femenino, que deja de ser una provocación en la plástica de la artista, no es otra cosa que la pureza de la consciencia humana cuando genera desde el pensamiento y la piel, como un corpus mágico, la aparición de sus mitos y dioses, los que parecen convivir dentro de las tonalidades y espacios de color desarrollados sutilmente, incluso amalgamándose con los diseños tomados del pasado, para darle vida y presencia a la energía de la Pachamama y sus espíritus, originando así la relación de los humanos con el cosmos a través de la composición bien llevada de los colores.

Millery Beltrán muestra en esta exposición, su segunda en Europa (en Barcelona, mayo 2019) sus “Universos visuales”, un gran dominio de sus propias fantasías culturales relacionadas con la gama plástica de los colores que sugiere y compone como una partitura de infinitos tonos intensos y brillantes en combinación con tonos tierra y pasteles, los  que imprime con sutileza a veces, con fuerza en otros empastes, sobre el lienzo combinando composición y cromatismo que nos lleva hacia una especie de neo impresionismo pictórico subyacente a la riqueza de colores, que a su vez se remite a esa maravilla de tonos y luminosidad propios de los telares andinos. Y que ella supo bien interpretar al incluir fajas andinas o “chumpis” para la composición de sus marcos, los que bordearon sus lienzos como una especie de continuidad plástica desde el centro del equilibrio de sus “Warmis” vestidas de mitos y divinidades desde el concepto literario de José María Arguedas.

Tanto como Rosa Bustamante, Walter Ventocilla y Millery Beltrán son peruanos que radican en Nueva York y esta vez se desplazaron a Paris para celebrar a José María Arguedas en  el marco internacional de las lenguas autóctonas decretada por la ONU y aplicado con mucho celo por la UNESCO. Y seguramente que continúan su viaje para celebrar a José María Arguedas y su obra, quien siempre será una fuente de creación artística.