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90 años del partido de Mariátegui
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90 años del partido de Mariátegui

El 7 de octubre de 1928, en el pueblo del Barranco (al sur de Lima) se fundó el Partido Socialista del Perú. Luego de varias conversaciones entre diferentes grupos de intelectuales y obreros que habías asumido las ideas marxistas, se dejó en libertad al grupo de Lima para realizar la fundación de un partido político que los agrupe alrededor de un programa socialista.

La primera reunión se realizó el 16 de septiembre de 1928, formándose un grupo pequeño de militantes decididos a fundar el partido. Esta reunión se realizó en la playa La Herradura, a la cual José Carlos Mariátegui (por cuestiones de salud y de seguridad, ya que era perseguido por los servicios de Leguía) no asistió. Para algunos estudiosos –y militantes- es en esta reunión que se fundó el partido. Otros afirman que solo se acordó fundar el partido en una segunda reunión con la presencia del Amauta.

Por ello, la segunda reunión se realizó en la casa de Avelino Navarro (artesano carpintero que posteriormente se proletarizó como ferroviario) donde asistieron José Carlos Mariátegui, Ricardo Martínez de la Torre (empleado de seguros), el propio Avelino Navarro, Julio Portocarrero (obrero textil), César Hinojosa (dirigente de los obreros gráficos), Bernardo Regman (comerciante ambulante de telas) y Fernando Borja (exobrero textil y posterior dirigente de los obreros del mosaico).

En calidad de integrantes de la célula organizadora del partido. También estuvieron presentes Luciano Castillo y Francisco Chávez León en calidad de invitados. En 1927, el gobierno de Leguía –junto a la prensa de la época- inventó el “complot comunista” que sirvió como pretexto para la detención de José Carlos Mariátegui y la clausura temporal de la Editorial Obrera Claridad, así como de la revista Amauta.

El 10 de junio de 1927, el diario El Comercio, anunció que los Servicios Secretos del gobierno habían descubierto un “complot comunista” contra el Perú. Dicho complot era encabezado por José Carlos Mariátegui quien denunció las detenciones arbitrarias de Luis E. Valcárcel y otros 40 intelectuales y estudiantes de San Marcos por realizar protestas en contra de la represión de los mineros en huelga.

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Además, se informó que en el “complot comunista” se planificó el asesinato del Presidente Leguía. Posteriormente, los enemigos de Mariátegui inventaron el mito que “Mariátegui se opuso al asesinato de Leguía”. Magda Portal y la poetisa uruguaya Blanca Luz Brum fueron deportadas.

Ese 7 de octubre, el grupo que fundó el Partido Socialista del Perú acordó que:

1. Dejar constituido el grupo organizador del Partido Socialista del Perú.

2. Se nombró Secretario General a Mariátegui; Secretario Sindical, Portocarrero; Secretario de Propaganda, Martínez de la Torre, Tesorero: Bernardo Regman, Navarro e Hinojosa fueron agregados a la Secretaria Sindical.

3. Se aprobó la siguiente moción de orden del día, redactada por Mariátegui.

“Los suscritos declaran constituido, un Comité que se propone trabajar, en las masas obreras y campesinas, conforme a los siguientes conceptos:

1. La organización de los obreros y campesinos, con carácter netamente clasista, constituye el objeto de nuestro esfuerzo y nuestra propaganda y la base de la lucha contra el imperialismo extranjero y la burguesía nacional.

2. Para la defensa de los intereses económicos de los trabajadores de la ciudad y el campo, el Comité impulsará activamente la constitución de sindicatos de fábrica, de hacienda, etc., la federación de éstos en sindicatos de industria y su confederación en una central nacional.

3. La lucha política exige la creación de un partido de clase, en cuya formación y orientación se esforzará tenazmente por hacer prevalecer sus puntos de vista revolucionario clasista. De acuerdo con las condiciones concretas actuales del Perú, el Comité concurrirá a las constituciones de un partido socialista, basado en las masas obreras y campesinas organizadas.

4. Para precaverse de represiones y persecuciones desmoralizadoras, los sindicatos obreros y campesinos gestionarán su reconocimiento por la Sección de Trabajo. En su estatuto, su declaración de principios se limitará a la afirmación de su carácter clasista y de su deber de contribuir a la fundación y mantenimiento de una confederación general del trabajo.

5. La organización sindical y el partido socialista, por cuya formación trabajaremos, aceptarán contingentemente una táctica de frente único o alianza con organizaciones o grupos de la pequeña burguesía, siempre que éstos representan efectivamente un movimiento de masas y con objetivos y reinvindicaciones concretamente determinados.

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6. El Comité procederá a la organización de comités en toda la república y de células en todos los centros de trabajo, con relaciones estrictamente disciplinadas.

De esta manera, José Carlos Mariátegui se incorporó a la política en forma orgánica. Un intelectual que asumió el rol de dirigente político de una organización nacida en el seno de la clase obrera. Incluso, la casa donde se fundó fue un viejo corralón que servía de domicilio, centro de trabajo y depósito. Un hogar humilde para una política por los más humildes.

A inicios de 1929, los integrantes del Partido Socialista del Perú aprobaron los Principios Programáticos del Partido Socialista, cuya elaboración fue encomendada a Mariátegui. En ellos se asume que:

“El Partido Socialista adapta su praxis a las circunstancias concretas del país; pero obedece a una amplia visión de clase y las mismas circunstancias nacionales están subordinadas al ritmo de la historia mundial.

La revolución de la independencia hace más de un siglo fue un movimiento solidario de todos los pueblos subyugados por España; la revolución socialista es un movimiento mancomunado de todos los pueblos oprimidos por el capitalismo.

Si la revolución liberal, nacionalista por sus principios, no pudo ser actuada sin una estrecha unión entre los países sudamericanos, fácil es comprender la ley histórica que, en una época de más acentuada interdependencia y vinculación de las naciones, impone que la revolución social, internacionalista en sus princi pios, se opere con una coordinación mucho más disciplinada e intensa de los partidos proletarios.

El manifiesto de Marx y Engels condensó el primer principio de la revolución proletaria en la frase histórica: “¡Proletarios de todos los países, uníos!”.

De esta manera, el Partido Socialista del Perú de José Carlos Mariátegui se vinculó definitivamente al pensamiento comunista mundial.

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